Movimiento somático: más allá del cuerpo
En estos últimos tiempos la palabra “somático” parece estar más viva que nunca. Es una palabra que proviene del griego «soma» y significa «cuerpo”. Sin embargo, cuando hablamos de “lo somático” parece que estamos relacionándonos con algo que trasciende el aspecto material de cuerpo para acoger más sutilezas. Yo diría que “lo somático” hace referencia al diálogo que tenemos con el cuerpo cuando le prestamos una atención más refinada. Este diálogo íntimo tiene lugar a través del lenguaje de las sensaciones, un lenguaje que trasciende el pensamiento conceptual y verbal.
La conciencia somática incorporada a la práctica corporal, tanto de Yoga como de Pilates Fusión, hace referencia a la capacidad que tenemos de sentir, percibir y experimentar el cuerpo a través de su lenguaje. Es un enfoque que pone énfasis en la experiencia subjetiva y directa de las sensaciones corporales, el movimiento y la postura.
A diferencia de otros enfoques, en los que la atención reposa más en la exigencia, en la forma externa o la estética del movimiento o la postura, el movimiento somático pone énfasis en la percepción interna del movimiento sin ningún objetivo más allá de la propia auto indagación personal.
Características del Movimiento Somático
- Conciencia Interna: Durante las prácticas, los alumnos prestan atención a las sensaciones internas del cuerpo durante el movimiento o la quietud. Esto incluye sentir, sin el filtro de la exigencia, la competitividad o la anticipación, las sensaciones corporales y el flujo de energía que tienen lugar durante la práctica.
- Movimiento Consciente: Los movimientos, en el enfoque somático, son lentos, deliberados y conscientes. Los alumnos exploran cómo se siente cada movimiento y ajustan su práctica según sus sensaciones internas.
- Autorregulación: El movimiento somático fomenta la capacidad de reconocer y responder a las señales internas del cuerpo. Esto ayuda a evitar el esfuerzo excesivo y a prevenir lesiones.
- Exploración y curiosidad: En lugar de seguir una secuencia fija de ejercicios, el movimiento somático alienta la exploración y la curiosidad. Los alumnos experimentan con diferentes formas de moverse y prestan atención a cómo responde su cuerpo. Podríamos llamarlo también: auto-indagación.
- Respiración Consciente: La respiración consciente es una parte integral del movimiento somático ya que el cuerpo y la respiración nos son algo separado. Su observación e intimidad, ayuda a calmar la mente y a reconectar el cuerpo.
- Escaneo Corporal: A medida que uno avanza en el sentir, se activa, de manera natural, algo similar a lo que podríamos llamar “escaneo corporal”. Es una práctica muy placentera que implica mover la atención por todo el cuerpo, reconociendo las sensaciones tal como son. Es una práctica inmensamente poderosa porque a través de ella se puede ir liberando una gran cantidad de tensión acumulada al mismo tiempo que se desarrolla el poder de la concentración.
Lo que el Movimiento Somático puede hacer por ti
- Mejora de la Conciencia Corporal y las Rutas Neuronales: Ayuda a desarrollar una mayor conciencia de las sensaciones internas y de los patrones de movimiento. Ello sucede porque, al prestar atención y refinar nuestra sensibilidad, estamos activando un mayor número de conexiones neuronales.
- Reducción del Estrés y la Ansiedad: Al promover la atención plena hacia nuestro sentir, que no es más que un girar nuestra mente de afuera hacia dentro, de un modo natural, la relajación aparece.
- Aumento de la Flexibilidad y Movilidad: Los movimientos conscientes, integrativos y lentos ayudan a mejorar la flexibilidad y la movilidad. Es por eso que el movimiento somático puede ayudar a prevenir lesiones y mejorar la postura.
- Mejora del Bienestar General: Al fomentar una relación menos exigente, más saludable y armoniosa con el propio cuerpo, mejora el bienestar general y la calidad de vida.
- Atención Plena: La conciencia somática es la antesala de la meditación. Casi sin darnos cuenta cuenta, al practicar el movimiento somático, estemos entrenando en la práctica de la concentración, cuyo objeto será, en este caso, el cuerpo y sus sensaciones.
El movimiento somático ofrece una manera profunda y consciente de conectar con el propio cuerpo – mente. A través de vivir plenamente el momento presente, el movimiento consciente y la exploración interna, los practicantes pueden experimentar una mayor conciencia corporal, alivio del estrés y bienestar general. Esta práctica es una herramienta poderosísima para desarrollar una relación más saludable y equilibrada con el propio cuerpo y más allá del mismo.